Pavoroso cornadón a Román

Se perfilaba Román ante el marrajo de Baltasar Ibán, un serísimo cinqueño de astifina encornadura que hizo tercero en el orden de lidia, cuando le advertí a mi compañera de localidad por lo bajini: ‘Román no se va a aliviar’. Dicho y hecho. Ejecutada la suerte suprema con descarnada rectitud, Román fue pavorosamente prendido por […]